Kelver Ax es el nombre con el que se dio a conocer el poeta y artista plástico en los espacios culturales de Ecuador y América Latina.  El paso de Kelver por el arte y la vida fue breve pero cargado de intensidad y de luces: Ax decidió partir de este mundo a otros mundos, el 19 de enero de 2016 y al cumplirse cuatro años de su ausencia, su trabajo poético se propaga y llega a Barcelona de la mano de la editorial ecuatoriana, Mecánica Giratoria, y de la presentación, en Casa Amèrica Catalunya, de poesía reunida del poeta, bajo el título de Kevler Ax, Obra reunida de Kelver Ax, el pasado 20 de enero de 2020.

Kelver Ax publicó los libros CU4D3RN0 D3 4R3N4 (CCE Loja, Ecuador, 2012); Pop-up (Cascahuesos Editores, Perú, 2014) y póstumamente Egagrópilas (CCE Loja, Ecuador, 2016), obra que mereció el concurso nacional de poesía Alejandro Carrión. Sus textos, además, aparecen en antologías y revistas nacionales e internacionales.

La obra de Ax aparece como referente de la poesía ecuatoriana contemporánea, se trata de un poeta de culto, por su apuesta formal en la que el lenguaje se destruye y reconstruye constantemente, así como por la sabia sencillez de sus poemas en los que se despliega un mundo cotidiano bañado de mitos, animales, interrogantes y afirmaciones en las que se evidencia una mezcla perfecta de ternura y humor.

Héctor Hernández Montesinos (poeta, ensayista, editor y gestor cultural chileno) ha escrito a propósito del poeta: «Pienso en Kelver, en la poesía ecuatoriana tan injustamente poco conocida en el resto de Latinoamérica. Pareciera que los poetas tradicionalistas hicieron más vanguardia que los últimos vanguardistas que fungen como una nueva tradición que se consume a sí misma. La poesía de Kelver posee lo mejor de ambos mundos y crea un lenguaje […]. El libro que es un cuaderno que luego es un solo un soporte, un dispositivo para una escritura que no cesa de sacudirse de todo lo que se ha querido sea el poema».

Por su parte para Carla Badillo Coronado (poeta, escritora, periodista y traductora), «Kelver siempre fue consciente de que “el silencio es la forma + diminuta del caos”, por eso escribió este libro en el futuro. ¿Podremos verlo? “En el mundo hay + ciegos x decisión / que por patología”. Su presencia se multiplica como números utópicos del equilibrio -deformación y lucidez-; crecimiento de las sombras de todos los árboles caídos».

A la llegada del libro

 

[Mi madre supo que era «P0374»]

Mi madre supo que era «P0374»
cuando, entre las páginas de un diario que leía,
apareció la invitación a mi sepelio;
un amigo de polvo dijo
que en ese instante,
ella corrió a mi cuarto,
en él se encontró una pared
llena de grafías y grafitis;
líneas,
colores, formas y no formas.
Del tumbado pendían
miles de pequeñas palabras,
como ciempiés
de sus rabos a lo alto pegado.
En el cuarto había una almohada llena de tinta,
y x el suelo dispersos
cientos de papeles escritos,
[o colchón o cobija] en una esquina,
montones de esferos sin tinta,
10 resmas de papel a la izquierda;
entre las extrañas formas en la pared,
habían sonidos pegados como arañas.
[elefantes sentados en cada tono] Había un libro con todas sus hojas vacías,
en la última
una firma:
la mía.

 

descripción de la luz con un trazo a mano alzada

basta una luz débil para descomponer al mundo
en mi sombra / mi madre intuye la figura de un cerdo
pero lo llama estrella
basta un niño débil para descomponer al mundo.

 

[Miles de generaciones restauradas en esta piel]

Miles de generaciones restauradas en esta piel
en mi cama hay más que un hombre dormido
son miles de hombres dormidos
en la extensa noche que es el tiempo
(qué hace tan alto el cielo)
(por qué la tierra gira como un niño hiperactivo◊)
estoy en la mitad del tiempo
tiran de mis brazos pasado y pasado
de romperse
se derramarán mis ancestros.

 

 

cotos

un día volverás a casa
a hurgar tu pequeño armario
buscar en tus libros
tus enjambres
y los cotos que a mansalva te escribieron
pero ya no hay memoria a la que asistas
sino desértico
tu padre te espera inquieto
en forma de número
dicen que su corazón ya no es el suyo
sino el de un animal aciago
capturado cachorro
y criado entre niños autistas
piensas:
la escritura va a tientas dentro mío
la lluvia cae desde lo que llamamos cielo
y penetra en nosotros
como lo que llamamos espíritu
esto no es un acto para nada divino
solo una forma táctil de lenguaje
sabes:
los pájaros se perderán en la niebla
solo que no eran pájaros
sino hombres
y no era niebla
sino humo.

 

epitafio

fui de pocos brazos
y en pocos brazos desemboqué en el mar