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María Negroni: desdoblar el poema

Celebramos la llegada de los libros de María Negroni, a quien tuvimos el gusto de invitar a Animal Sospechoso, a un recital en compañía del poeta catalán Joan Ramon Lladós. En realidad, han llegado un poco a destiempo, pero una de las grandes metamorfosis que hemos incorporado a la librería, ha sido, precisamente, tirar de imprevistos y destiempos y hacer de ellos una tercera razón que piensa por sí misma, o que piensa un nosotros al que no hemos tenido el placer de conocer en persona. Nunca sabemos por qué suceden los imprevistos, pero hacerlos parte de un plan secreto ayuda a compensar y a equilibrar. Y si no, que lo digan Verónica Aranda y Begoña Callejón, a quienes en sus respectivas presentaciones de 2018 y 2017, los libros les llegaron una semana después del evento.

Tras esos descalabros, entendimos que el duende de los libros quería que celebráramos con ellas un recital de nuestras Poetas Sospechosas, tal como hicimos para estrenar este 2019 que tiene también ganas de acabar antes de lo acordado (ya es marzo).

Pero volvamos a María Negroni, de quien Casa América Catalunya define en la web, con razón, como a una «de las voces más destacadas de la poesía y el ensayo literario en Argentina», en ocasión de sus recitales del pasado 6 de febrero de 2019, en la Biblioteca Guinardó-Mercè Rodoreda y 9 de febrero de 2019 en Animal Sospechoso. Los libros que nos han llegado esta mañana (26 febrero) han sido publicados por Pre-Textos de Valencia y por Vaso Roto, de Madrid: se trata de sus poemarios Interludio en Berlín (¿prosa poética?, ¿poemas en prosa?) Andanza, Arte y Fuga (títulos de Pre-Textos), Archivo Dickinson, El arte del error y Exilium (estos tres últimos en publicado por Vaso Roto).

Oblicuo el repertorio de los gestos
fue cosa que tramé sin conocerte
sacar a la vereda de la lengua
la biblioteca de una chica fácil
y ahora me descubro en bancarrota
como una analfabeta que se sabe
desafiliada y torpe con los labios
la situación no daba fue un garrón.

[De Andanza]

¿Quién le teme a un autorretrato de artista? La pregunta me
sorprendió medio dormida y no supe contestar. Nada de
respuestas elitistas, me dije, ni de jergas que dejan al lector
impresionado y sin fe. Entonces encontré un método y lo
apliqué sin más: me encerré en un corralito de infancia,
dispuesta a explorar las teorías del daño, la riesgosa armonía,
los deseos que quedan cuando termina el deseo. No volví a
asomarme al mundo. Toda autora en tránsito acaba en sí
misma y sus consiguientes silogismos.

[De Interludio en Berlín]

«Pobre pero sexy» se aplicaría a esta ciudad si no estuviera
aquí, como una reina, la tristeza entrando a los museos con
apenas sol y un frío abrasador, Pero los relojes del mundo no
son urbanos y nadie escapa a las prosodias de lo que no tiene.
Aquí, al este y al oeste y la zona oscura, es mucho lo que está
por venir todavía. Excrementos y salpicaduras de oro. Esa
música ciega, donde las cosas se pierden en las cosas para que
nadie tenga casa, ni siquiera en la casa del idioma.

[De Interludio en Berlín]

Como un amanecer
de la conciencia
se calman,
de pronto,
las ideas.

Nadie quiere
restringir
las cosas
al decirlas.

La tentación
de existir
no existe.

A cada cual su
música inexperta,

su prisa lenta,
su cuervo
sabio y más rojo.

[De Exilium]

X

(operation: orfeo)

Once upon a time a time a time
JOHN CAGE

dos animales perdidos
en la ciudad más alta

años así
cada vez más cerca

lejos       cerca

de la sombra

pero no hay sombra -dice él

hay solamente todo lo que hay

y ella

como buscar la oscuridad

en la oscuridad

quisiera que me ames -dice

y a la vez

que no me ames

no se sabe quién vive

no hay modo de saber

qué indecisión navega

en la batalla a ciegas

del Deseo

no te vayas -dice él

a ningún lado

a ningún tiempo

a nadie

y ella
te ordeno que te quedes
que me des de morir
que vayas y vuelvas
por la gran vía
de la ilusión

¿y qué hay más allá?
la ilusión de conocer
la ilusión

¿y más acá?
volver con nada entre las manos
y esa nada es la desdicha
fabulosa
del poema

dos animales cansados
de ser y no ser
de nunca y siempre

¿esto es amor o es odio? -dice ella
sí -dice él- ¿te gusta así?
quién sabe dame un beso
mírame y no me toques
que quiero estar tranquila

y él que la ha perdido
antes de empezar

no tengas miedo -dice
oh cuerpo hostil
más que la alborada

nuestro sueño no existe
pero yo voy a escribirlo
en las derrotas de tu nombre

[De Arte y fuga]