Antología de la poesía medieval

10,00

18-05-2006
270 páginas

La presente antología pretende ofrecer una muestra amplia y representativa de los principales autores y obras de la poesía medieval y hacerla accesible al público estudiantil, en particular –aunque no exclusivamente– a los alumnos de Educación Secundaria. Con tal propósito, se ha modernizado la ortografía, regularizado la métrica en algún caso (Cantar de Mio Cid) y actualizado aquella parte del léxico que pudiera suponer una dificultad añadida a la que ya implica adentrarse en un mundo, una mentalidad y una estética tan aparentemente alejados de la cultura contemporánea. Sólo en apariencia; porque para apreciar que esa distancia es únicamente cronológica, basta con acercarnos, en las condiciones que aquí se ofrecen, a las jarchas o a la lírica primitiva, impregnadas de ingenua pero intensa emotividad; a esa original y vigorosa versión de la épica y de sus héroes que supone el Cantar de Mio Cid; al no menos singular, y audaz, en el contexto de la poesía europea de la época, Libro de buen amor; a las Coplas de Manrique, y su admirable fusión de raíces medievales y aires renacentistas; o a esa monumental expresión del espíritu popular que se manifiesta en el Romancero. No tendremos entonces más remedio que admitir que la poesía medieval se halla más próxima a nuestra sensibilidad de lo que pensábamos, y que ha alimentado, más de lo que sospechábamos, algunas de las corrientes innovadoras de la poesía contemporánea. Porque la verdadera poesía nunca envejece, y esta antología aspira a ser un instrumento que nos ayude a comprobarlo.

Hay existencias

SKU: 9788446022381 Categoría: Etiqueta:

Descripción

(Juan del Enzina)

No te tardes que me muero,
carcelero,
no te tardes que me muero.

Apresura tu venida
porque no pierda la vida,
que la fe no está perdida,
carcelero,
no te tardes que me muero.

Bien sabes que la tardanza
trae gran desconfianza;
ven y cumple mi esperanza,
carcelero,
no te tardes que me muero.

Sácame de esta cadena,
que recibo muy gran pena,
pues tu tardar me condena.
Carcelero,
no te tardes que me muero.

La primer vez que me viste
sin te vencer me venciste;
suéltame, pues me prendiste.
Carcelero, no te tardes que me muero.

La llave para soltarme
ha de ser galardonarme,
proponiendo no olvidarme.
Carcelero,
no te tardes que me muero.

 

Valoraciones

No hay valoraciones aún.

Sé el primero en valorar “Antología de la poesía medieval”

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Haz parte de nuestro grupo de Whatsapp!

Y consúltanos sobre el libro que buscas

Contáctanos solicitando hacer parte del grupo de Whatsapp 
Asesoría de librero experto!

 

Abrir chat
¿Buscas un libro en especial?
Hola
Aquí Animal Sospechoso ¿Necesitas info sobre un libro de poesía o autor/a? Te ayudo